Oye, Pablo... Cuidado, que esos nuevos focos (reflectores) te rejuvenecen demasiado y a este paso llegarás a parecer mi nieto...
Ya empiezan a hormiguearme las manos por los nervios de la espera... Pero no quiero apresurarte, que sé lo ajustado que andas de tiempo. No importan unos días más; lo que importa es el resultado final, que se presume excelente. |